Parece que nuestros chicos durmieron estupendamente y recuperaron todas las energias que gastaron en Orlando la semana pasada porque hoy... ¡¡fueron los primeros de toda la escuela en llegar al comedor!! Esperamos que no se les pusiera ningún italiano o ruso por delante porque a la velocidad que iban por el comedor adelante lo habrían atropellado...tendríais que haberlos visto...¡¡parecía que no habían comido en 3 días!! Y eso que en el descanso de la mañana algunos como Raquel Pérez se acercaron al mítico Starbucks a reponer fuerzas de tanto hablar en inglés durante la primera clase.
La verdad es que nuestros chicos cada vez están más sincronizados, y si no que se lo pregunten a Javier y a María Montero que... ¡¡hasta trajeron la misma camiseta!! La elegida fue la comprada en el Hard Rock Cafe de Orlando. La verdad es que les queda estupendamente a los dos... ¡¡Estos chicos van siempre estupendos!!
Tras la comida en la que dejamos asustados a todo el personal de cocina por nuestras carreras para llegar al hot dog, nos dirigimos a nuestra playa preferida. Carmen Sánchez ya nos advirtió a primera hora de la mañana que hoy iba a hacer malo, pero brillaba el sol y no le hicimos caso. Más tarde, cuando aparecieron las primeras nubes más chicos comenzaron a presagiar lo que se avecinaba. Manuel Baladrón fue testigo de la primera gota que cayó sobre su brazo, pero aún así todos éramos reticentes a abandonar nuestra querida playa de agua caliente. Pasaron un par de minutos y ocurrió lo inevitable... ¡¡otra vez Miami nos regalaba su querida lluvia torrencial a la que por desgracia ya estamos muy acostumbrados!!
Teníamos dos alternativas: quedarnos en la zona de tiendas y cafeterias cercanas a la playa, o...¡¡volver al Galleria Mall!! Sabemos lo que estais pensando... pero tenemos que comunicaros que ya que somos como una gran familia tomamos la decisión de forma democrática... ¡¡salió el Galleria Mall por mayoría absoluta!! Lo sentimos, tendreis que volver a revisar las cuentas corrientes...
No sé cómo hacen nuestros chicos pero una vez que ponen un pie en un centro comercial se evaporan como los caramelos a la puerta de un colegio, solo nos dió tiempo a decir: "A las 17:15 en la entrada" y pufff... se esfumaron todos...
A las 17:30 cogimos el autobús... bueno todos no porque Manuel, Raquel G. y Cecilia ya tienen tan interiorizado el vecindario que ya se fueron andando desde el mismo centro comercial... Los demás nos fuimos a la estación para coger nuestros respectivos autobuses a casa... Y cada conejo a su madriguera...
HASTA MAÑANA