Poco a poco nos vamos adaptando al cambio horario… aunque siempre hay algunos que nos cuesta un poco más, como una servidora que hoy abrió los ojos a las 06 de la mañana y no fue capaz de volverlos a cerrar… No como el afortunado de Manuel que aún fue capaz de volverse a dormir tras darnos los buenos días todos… Como dice Martín, cuesta mucho volverse a dormir con toda la claridad que hay aquí por las mañanas, y no es que no hayamos bajado las persianas, nooo… ¡¡es que no existen!!...
Esta mañana todos estamos listos para nuestra primera excursión oficial… Primera parada: Lynde Shores Conservation Area… Segunda parada: Swimming pool at the Sports Centre Iroquois Park… Esto suena a un poco ejercicio y un poco de relax… Vamos allá…
Antes de estos planes debemos prepararnos y obtener de nuestro desayuno… Como por ejemplo, Iria que tenía de menú: huevos con sus respectivas tostadas y chocolate … Otros se conforman con una café de vanilla francesa, que estaba de rechupete, ¿verdad Fátima y Manuel?... Después del desayuno vino el momento mochila y qué me pongo… Borja estaba super contento de cómo le sentaba su bañador nuevo, es más decidió ponerse el bañador a modo de bermudas para sacarle más partido…
Una vez aseados y bien nutridos, nuestras familias no llevaron a nuestro destino… Lynde Shores Conservation Area… Algunos como la familia de Nacho, se lo tomó con bastante calma, pero bueno los hubo peores…
Un vez allí nuestra coordinadora canadiense, Jennifer nos explicó que había un sendero por el que podíamos ir y darles de comer a los pájaros, a las ardillas, a los pavos, etc… Para ello, nos repartió unas bolsitas de plástico con comida para animales... Pero ¿quién se puede resistirá un poco de pipas y unos cacahuetes?... ¡¡NUESTROS CHICOS NO!!... La gran mayoría de ellos probaron el también conocido alpiste… Sin darles mucho tiempo a que se terminasen la comida de los animales, nos dirigimos al sendero que nos comentaba Jennifer…
Allí pudimos ver ardillas grises y otras negras, pavos, conejos, aves de distintos tipos, etc. … Lo que nuestros chicos no entienden es que para realizar esta tarea de dar de comer a estos animales, hay que andar despacio, sin movimientos bruscos y hablar relajadamente y con un tono de voz suave… Estos conceptos no están dentro de la adolescencia, ya que hablaban muy alto o cuando la ardilla iba a comer de su mano se movían de golpe… Menos mal que estos animalitas tienen un gran método de supervivencia porque si por nuestros chicos fuese, los pobres no comerían… ¡¡¡¡SSSSHHHH!!!! Algunos si consiguieron que las ardillas si comiesen de su mano como Manuel o los patos como Borja… Otros como José o Martín, lo intentaron muchas veces y siguieron los consejos pero las ardillas no tenían intenciones de acercarse a ellos o les “hacían la cobra” (es decir, que parecía que iban a comer de su mano, pero les engañaban)… Durante este paseo, nuestro chicos se encontraron con un chalet adosado que estaban dispuestísimos a alquilar, pero creo que no era muy viable por económico que fuese…
Al terminar este pequeño paseo decidimos adentrarnos un poco más en la naturaleza que nos rodeaba… Durante este trayecto, charlamos de cosas distintas como los campamentos de Marcha, incluso se llegó a cantar una canción “Tengo un hambre atroz, atroz, atroz… que me comería un plato así de arroz”, Borja nos deleitó con alguno de sus talentos, también barajamos distintos destinos para el año que viene, los chicos coincidían en los lugares pero las fechas nos traen de cabeza para poderlo combinar con los campamentos de Marcha… ¡Qué vida social más activa tienen estos chicos!
Sobre la una o una y media nos dirigimos a un merendero en la misma reserva, para degustar nuestros queridos sándwiches, ya que hoy nuestras familias nos dieron el famoso “packed-lunch”, es decir, un sándwich, unas galletas/patatillas, un poco de fruta y una bebida…
Tras un breve reposo alimenticio, Jennifer nos llevó a la piscina… En la entrada del centro deportivo, nos pusieron unas pulseritas… Pero no os penséis que era un todo incluído, sino que era la señal de que habíamos pagado y de que pertenecíamos todos al mismo grupo… Antes de refrescarnos en la piscina, primero visitamos los alrededores de la misma para ver las distintas pistas de hockey sobre hielo… Tras el tour nos fuimos a la piscina…
Sobre las tres menos cuarto de la tarde, decidimos que sería un buen momento para sacar a nuestras uvas pasas de la piscina para que volviesen a su estado habitual… Sobre las cuatro de la tarde las familias comenzaron a llegar para recoger a nuestros chicos y llevárselos a casa… Alguno creo que tardó mucho más en llegar a casa por culpa de un mal entendido…
Iria quiere que os cuente que después de la piscina se fue a beber una coca-cola helada y Borja ha estado viendo una película de bastante miedo en su casa… aunque no creo que le haya prestado mucha atención porque empezó a escribir mucho en el whatsapp…
Hasta el martes de la semana que viene, en principio, ya no nos veremos… Pero no os preocupéis que el blog seguirá en activo… Buenas noches… Hasta mañana… Eva y los chicos… se van a la cama… Por lo menos Eva.
