Estamos encontrando en Canadá una
segunda casa, no solo por lo bien que nos tratan nuestras host families,
sino por la bipolaridad de un tiempo que tan pronto se muestra caluroso
como diluviano. Parece que todos nosotros nos hemos visto obligados a
cambiar un poco el guion de nuestro día debido a la inminencia de una
fuerte tormenta. Pero no a todos nos ha influído lo mismo, no. Pero
comprobadlo por vosotros mismos:
Iria: Parece que el cansancio
ha marcado el día de la anfitriona de nuestra fiesta de ayer, pues ha
pasado la mayor parte del día sentada. Se levantó tarde, y desayunó
perritos calientes, elemento básico en la dieta canadiense. Iria se
preocupa por la actualidad, y por ello estuvo viendo las noticias hasta
la una. Por la tarde tocó sesion de cine, algo ideal para la tormentosa
tarde que tuvimos. ¿Qué puede haber mejor que ver la primera película de
Harry Potter entre palomitas y patatas? Solo es comparable a continuar
la saga durante la cena, algo que también hizo. La única interrupción a tan
tranquila tarde fue la inoportuna aparición de la lluvia, la cual las
obligó a recoger todo a prisa.
Fátima: Fátima gozó de un día
variado, una mezcla de momentos de tranquilidad, de deporte, de juegos,
de pelis, de añoranza... El día empezó con tranquilidad, desayunando con
calma y empezando a ser consciente del poco tiempo que queda para
volver a los nuestros. La familia la llevó a la bolera, en donde fue de
menos a más. Si al principio jugó de manera desastrosa, su técnica
mejoró hasta quedar segunda en la primera partida, y nada más y nada
menos que campeona en la segunda. ¡Felicidades! Para redondear el éxito,
pudo vanagloriarse de seguir siendo la mejor al escondite en la casa de
los abuelos, a quienes visitaron durante tres horas. El resto de la
tarde lo pasó de relax con juegos y películas, pasando un buen rato
desafiando a la tormenta. Esta chica cuida mucho lo suyo, y así lo
demuestra mandando oleadas de besos y recuerdos para su gente de
Ourense.
José: No sabemos si por la tormenta, por el
cansancio, o por hacerle la competencia a Iria, pero se pasó la mayor
parte del día viendo la tele. Pero como bien indica José, "hice pausas
para comer". Parece ser que centró su interés en un curioso programa en
el cual unos transportadores pujaban a la baja por las mejores cargas,
las cuales nos asegura él, eran realmente peculiares. Y para poner la
guinda a este relajado día, se duchó y ordenó un poco sus cosas. ¡Deben
de estar encantados con él!
Yago: Práctico como ninguno, Yago
decidió saltarse el desayuno al levantarse a las 11:30, dejando paso a
la comida. La familia es la ideal para Yago, cada vez queda más claro
viendo la cantidad de deporte que le proponen. Hoy tocó fútbol con unos
amigos de Zack, los cuales se interesaron por Yago y se portaron
sobremanera con él. Entre ellos
además, había un chico
catalán; aprovechando la coyuntura formaron el "spanish team", que
resultó vencedor de numerosos partidillos y admirado por practicar un
juego parecido al del F.C. Barcelona. Pero me parece que Yago prefiere
el baloncesto, así que... Otra vez, la tormenta interfirió en los planes
de nuestro compañero y amigo Yago, siendo recogido sobre las 6 por su
host mother, llevándolos a cenar. Después de la cena, una merecida
ducha, y a descansar en el sofá. Tanto deporte trae sus consecuencias, y
las agujetas son el primer síntoma, ¿eh Yago?
Borja: Borja se
suma al grupo de españoles chafados por la lluvia, porque Borja hoy
tenía unas ganas inmensas de tomar el sol en el jardín, algo que me temo
tuvo que posponer. Por la contra, socializó con su hermano entrando en
su territorio: los videojuegos. Borja relata un divertido rato de
divertida violencia en el cual se dedicó a aterrorizar y masacrar las
calles de la ciudad del videojuego montado en un coche. Varias muertes
después, Borja decidió matar su aburrimiento viendo la tele, pero lo que
de verdad resalta es la locura desatada en su familia pakistaní con la
llegada de la lluvia; lluvia que a Borja le dio sueño. Así que, en un
acto de compartir culturas, les enseñó lo satisfactorio y gratificante
que puede resultar algo totalmente español: la siesta.
Martín:
Martín es exigente, algo que queda claro tras la afirmación de que ha
tenido un día aburrido, a pesar de rodas las anécdotas que nos cuenta.
Se levanta como de costumbre a las 8:30, con la idea de una visita al
zoo. Os reto, adivinad qué se interpuso en sus planes. En efecto, la
tormenta. Desayuna sus queridos cereales Lucky Charms con leche,
galletas y un croissant con Nutella. "¡Se me hace la boca agua! En vez
del zoo, al que no merecería la pena ir ya que la mayoría de los
animales no saldrían, fueron a un parque acuático; o eso creía Martín.
Parece que no alcanzó sus expectativas, dado que hace notar que se llevó
una notable decepción. Comprensible, la verdad. ¿Solo una piscina
grande, sin toboganes, ni trampolín y con la prohibición de saltar? Pues
vaya parque acuático. Es que después de Wonderland ya no nos
conformamos con cualquier cosa... Pero en esta piscina ocurrió un muy
divertido espectáculo: una persona hizo sus necesidades en la piscina, y
las alarmas empezaron a sonar ruidosamente, los socorristas actuaron
como si de un tiburón se tratase... una hora más tarde y muchos
productos químicos después, la piscina volvía a estar limpia. El resto
del día menos movido, ya que de lo más destacable que hizo fue acariciar
durante una hora a su perro, porque estaba temblando mucho. Pobre
Marley. Pero no hay aburrimiento que una buena sesión de cine no cure,
esta vez tocó "Resacón en las Vegas", la cual asegura Martín es mejor en inglés.
Nacho:
Nacho parece ser el único al que la lluvia no ha afectado, ¡menudo día
más completo y ajetreado ha tenido! Tras pasar un desayuno lleno de
incertidumbre, descubre que será su hermana con quien pase la mayor
parte del día. Así que como otros viernes anteriores, se marchan al
camp, en donde charla con monitores y niños, alguno ya conocido de días
anteriores. Algunos juegos como el Cross Canadá después, parten hacia
la, según Nacho, mejor actividad del día: la piscina. Parece que no
solo a Nacho le entusiasma esta, pues muchos niños niños se abren y
socializan más a causa de la emoción. Además, el agua estaba exquisita
de tem peratura. Pero nuestro Nacho también sufre; mientras él se
resigna a comer lo que tenía preparado de casa, una oleada de sana
envidia le recorre al ver como los niños degustan una sabrosa pizza de
pepperoni. Un buen libro después de comer es lo mejor, ¿no creéis? Nacho
se lo tomó al pie de la letra, y a la biblioteca que fue. Pasó un buen
rato entre libros interesantes para una futura lectura y un
cuentacuentos. De vuelta al camp, charla con un chaval que juega al
fútbol y que va a jugar con su hermano este fin de semana. Después de un
snack vuelven a casa, y por el camino se encuentran con su host mother
en bicicleta. Ya en casa, recogen algunas cosas de la piscina por temor a
la tormenta; decisión acertada, empezó a tronar casi de inmediato. Y
como muchos de nuestros compañeros hoy, tocó sesión de cine casero.
"James Bond", interrumpida únicamente para degustar una deliciosa comida
china. Para acabar su día, hizo algo de sano ejercicio, seguido de su
correspondiente ducha y de la diversión de un programa televisivo
consistente en falsos ladrones que actúan en individuos delante de otras
personas, para observar su reacción.
Manuel: otro dormilón
más, parece que estábamos todos muy cansados, ¿eh chicos? A las 12 se
levantó, o mejor dicho, lo levantaron. Por la mañana dieron una vuelta
hasta Correos, para echar una carta de su host mother. Como recompensa
por tan agotadora empresa, la madre los invitó a todos a un helado, que
resultó ser la comida del día junto a unas verduras que comieron
mientras jugaban a las cartas un rato después, esperando la llegada del
mejor amigo de su hermano pequeño. Fue una bendición para Manuel su
llegada, ya que propuso, para delicia de Manuel, el salir a jugar a
fútbol. Casi no lo consigue, ya que la host mother de Manuel se puso un
tanto paranoica con el asunto de la tormenta, asegurando que estaba por
llegar un tornado. Total, que cuando a la media hora de juego empezó a
llover, la madre les gritó que se metieran dentro de casa. Manuel
aprovechó para darse una buena ducha, y para más tarde jugar a un
extraño juego de mesa con los chicos y para ver (como no) un película
durante la tormenta. En su caso, "X-men"
Y un aparte: Manuel
ha querido aprovechar este blog para felicitar a su hermano, que se
encuentra ahora mismo en Perbes. Aquí os dejo lo que le ha escrito, ¡y
muchas felicidades de parte de todos Ricardo!
"Hay ocasiones,
épocas, días, en las que nos acordamos en especial de algunas personas.
La Navidad, sin ir más lejos, es un tiempo para estar con los tuyos.
Pero los cumpleaños son distintos. Hoy, es tu cumpleaños, y hoy es, por
excelencia tu día. Todo el mundo se acordará de ti, tus familiares y más
íntimos amigos te harán regalos... y yo no voy a ser menos. A pesar de
la distancia, quería hacerte simplemente saber que me he acordado de ti.
Que me he acordado de ti y no he podido evitar preguntarme, ¿cómo lo
estará pasando este capullín en Perbes? ¿Será más alto que yo cuando
volvamos a vernos? ... porque son ya catorce años a tu lado, aguantando a
veces y riendo la mayor parte de tus tonterías, haciendo bromas
inolvidables que nos hacían los niños más felices del mundo. Una simple
mirada bastaba para hacernos reír, todavía lo hace. Un vínculo de
hermanos no entiende de fronteras ni de distancias, y gracias a Dios
nuestro vínculo es fuerte como el que más. Así que, brindo por ti. Por
tus catorce años y por todos los otros tantos que te quedan. Felicidades
chaval, espero que estés disfrutando de unos días inolvidables, de la
manera que espero el momento de volver a vernos y, aun sin decirnos
nada, alegrarnos las miradas en los ojos azules del otro. Felices
catorce. Tu hermano, Manuel"
Como ya ha quedado claro hoy el autor de este blog ha sido Manu, lo he leido y supervisado pero sinceramente está escrito exquisitamente... Así que solo queda decir...
HASTA MAÑANA ESPAÑA