Hoy hay edición doble del blog, porque ayer a la
noche llegó nuestra querida Fátima de su viaje a Montreal… que en realidad era
un viaje para ver a unos parientes de la familia que vivían en un pueblecito
cerca de Montreal… Aquí tenemos el relato contado por ella misma…
SÁBADO…
Empiezo el día antes que el sol, eso está claro…
Volviendo a poner mi despertador bastante temprano, acabé por estar en pie a
las cuatro de la mañana, media hora antes de lo previsto… para que al final me
vinieran a 'despertar' a las cinco y diez. El caso, a las cinco y media, John,
Zeana y yo estábamos en el coche.
Nos esperaba un viaje de cinco horas hasta Pembroke, un pueblo cerca de Montreal. Me esperaba algo como un viaje 'Orense-Madrid' pero no fue así, para nada. Me encontré en un coche escuchando Imagine Dragons mientras veíamos un amanecer sobre un lago envuelto en niebla, granjas propias de The Walkin’ Dead, bosques como los de Forks (Crepúsculo) y nada comparado con los coches de Toronto.
Antes de salir de Toronto ciudad paramos en la casa del abuelo, cuando me vio me preguntó qué me parecía Canadá, sólo contesté 'it's very beautiful'.
Pero fuera de la ciudad, donde están los prados, los árboles, los lagos, ¡eso es mucho más que bonito! Vivir en una de esas casas construidas casi en las orillas de los lagos, sin más vecinos que todos los árboles que te rodean y estar una hora, dos o un día entero con un libro, empezando viendo como sale el sol y acabando viéndolo esconderse, tiene que ser una de las cosas más bonitas del mundo.
Pasamos la mañana viendo The Loosers, Fantastic 4 y luego fuimos al mall del pueblo y a algunas tiendas. Seguimos la tarde con Hulk, Zohan y otras que no recuerdo, y terminamos el día con pizza casera.
Nos esperaba un viaje de cinco horas hasta Pembroke, un pueblo cerca de Montreal. Me esperaba algo como un viaje 'Orense-Madrid' pero no fue así, para nada. Me encontré en un coche escuchando Imagine Dragons mientras veíamos un amanecer sobre un lago envuelto en niebla, granjas propias de The Walkin’ Dead, bosques como los de Forks (Crepúsculo) y nada comparado con los coches de Toronto.
Antes de salir de Toronto ciudad paramos en la casa del abuelo, cuando me vio me preguntó qué me parecía Canadá, sólo contesté 'it's very beautiful'.
Pero fuera de la ciudad, donde están los prados, los árboles, los lagos, ¡eso es mucho más que bonito! Vivir en una de esas casas construidas casi en las orillas de los lagos, sin más vecinos que todos los árboles que te rodean y estar una hora, dos o un día entero con un libro, empezando viendo como sale el sol y acabando viéndolo esconderse, tiene que ser una de las cosas más bonitas del mundo.
Pasamos la mañana viendo The Loosers, Fantastic 4 y luego fuimos al mall del pueblo y a algunas tiendas. Seguimos la tarde con Hulk, Zohan y otras que no recuerdo, y terminamos el día con pizza casera.
Domingo
¡Aquí la gente decide pasar la aspiradora a las cinco menos veinte de la mañana, qué horror! Pero dejando a un lado el ruido que hubo desde la madrugada, me dejaron dormir hasta las once, cosa que les agradezco un montón.
¡Aquí la gente decide pasar la aspiradora a las cinco menos veinte de la mañana, qué horror! Pero dejando a un lado el ruido que hubo desde la madrugada, me dejaron dormir hasta las once, cosa que les agradezco un montón.
A eso de las doce y media, John, Zeana, los dos
tíos de John, un primo y yo estábamos desayunando. El desayuno más completo que
he tomado desde Los Ángeles. Cuando ya estaba a punto de explotar, después de
haber tomado una tostada, un pancake y un huevo frito, esta gente aún estaban
por su segunda tostada de la mañana (Leduc Toast: huevo frito, bacon, salchicha,
mantequilla, ketchup y sirope) a la que le siguieron otras tres…
Los tíos de John son un encanto, la clave es tumbarse en el sofá, ir a comer hasta reventar y volverse a tumbar para hacer una buena digestión…
Los dos me recordaron un poco a los abuelos de aquí. Se pican entre los dos hasta que uno le acaba gritando al otro 'shut up!' pero si te fijas, sólo si eres capaz de fijarte, te das cuenta de la manera en la que él la sigue con la mirada a todas partes, en como ella disimuladamente le arrima la comida hasta su lado o en cómo le coloca los tirantes cuando él duerme ¡¡¡They're so cute!!!
Seguimos la tarde peliculera (creo que he llegado a ver diez películas en dos días) hasta que decidimos volver a Toronto. Y aquí estamos, once y media, mantas hasta el cuello y 664 kilómetros encima ¡buenas noches a todos!
Los tíos de John son un encanto, la clave es tumbarse en el sofá, ir a comer hasta reventar y volverse a tumbar para hacer una buena digestión…
Los dos me recordaron un poco a los abuelos de aquí. Se pican entre los dos hasta que uno le acaba gritando al otro 'shut up!' pero si te fijas, sólo si eres capaz de fijarte, te das cuenta de la manera en la que él la sigue con la mirada a todas partes, en como ella disimuladamente le arrima la comida hasta su lado o en cómo le coloca los tirantes cuando él duerme ¡¡¡They're so cute!!!
Seguimos la tarde peliculera (creo que he llegado a ver diez películas en dos días) hasta que decidimos volver a Toronto. Y aquí estamos, once y media, mantas hasta el cuello y 664 kilómetros encima ¡buenas noches a todos!
Y hasta aquí su relato sobre su viaje familiar…



