Para no variar, nuestro amanecer comenzó lluvioso tras una noche de intensa tormenta, cuyos rayos probablemente los podíais haber escuchado desde España. Pero ¿sabéis qué? no nos importó lo más mínimo porque... ¡¡hoy tocaba shopping!! Por una vez en todo el tiempo que ya llevamos aquí no tuvimos que cargar con la toalla, chanclas, bañador... Bueno, menos Raquel González, que como ayer durmió en casa de Carmen Tejerina trajo la mochila más llena que nunca.
En las clases nuestros chicos hicieron un gran descubrimiento... ¡¡¡Manuel Baladrón tiene un doble italiano!!! ¡Hoy hasta llevaban la misma camiseta! Por supuesto, os ofrecemos el documento gráfico pertinente para que hayeis las diferencias (si es que las hay).
El resto de la mañana transcurrió sin sobresaltos ni nada que destacar. Nuestros chicos se aplican mucho en las clases y son muy respetuosos con los profesores, algo que parece no tan común en otros paises nórdicos.
Tras la comida, por fín llegó el momento de la actividad de la tarde. Las tarjetas de crédito y los dólares de nuestros estudiantes estaban deseosos de salir hacia Abercrombie una vez más (todos sospechábamos que volveríamos a dejarnos caer por esa tienda o similares). Pero para llegar a la estación de autobuses debíamos pasar por infinidad de charcos y bajo la lluvia ininterrupida habitual, por ello, nuestros queridos organizadores decidieron llevarnos hasta la estación en transporte privado para que no nos cayese ni una sola gota.
Tras una hora de espera, por fín llegamos a nuestro destino. Nos juntamos en el "Food Court" donde están todos los restaurantes y quedamos a las 17:15 en el mismo sitio para volver a coger el autobús... cuando nos dimos la vuelta para ver en que dirección iban nuestros chicos... YA NO VIMOS A NADIE!!!!
Creo que ninguno de nosotros había estado en un centro comercial en el que necesitásemos un plano para llegar a las tiendas... un plano bastante complejo... pero sólo tenías que fijarte en la dirección de las bolsas que llevaba la gente y ya sabías por donde tenías que ir... Pero por mucho que buscábamos a nuestros chicos por el inmenso centro comercial no veíamos a ninguno... Entramos en la tienda Apple pensando que a lo mejor los niños estarían allí y... BINGO! Miguel Ángel salió de la nada...
La verdad es que es un centro comercial que tiene todo tipo de tiendas para todo tipo de bolsillos... pero fue muy gracioso encontrarnos con las tiendas de Adolfo Domínguez o Zara en un sitio así... que por cierto, los precios de Zara no se parecen ni de lejos con los de España... Las cosas españolas se cotizan bien aquí...
A las 17:15 estaban casi todos esperandonos en la parada menos Ana Míguez, Carmen Sánchez y Lucía Delgado... que tuvieron que pagar 25 centavos... bueno mejor dicho, nos los deben porque al final se escaquearon... pero la policía no es tonta aunque se lo haga a veces...
Esta vez cogimos un autobús express llamado "Breeze" ("Brisa") que solo tardo 30 minutos en llegar a la estación... y de ahí nada polluelo a su nido...
HASTA MAÑANA