viernes, 8 de julio de 2011

Día 12 - BOWLING MANOR LANES

¡Ya es viernes! parece mentira que ya llevemos casi dos semanas viniendo al colegio todas las  mañanas...¡¡el sistema de transporte público de Fort Lauderdale ya no tiene secretos para nosotros!! Somos unos expertos con los horarios y los trayectos.

Hoy las clases fueron un poco diferentes a otros días: algunos han visto películas como "Yo Robot", otros series como "El príncipe de Bel Air" y también algunos vivieron la retransmisión en directo de un despegue de un transbordador de la NASA en Cabo Cañaveral, a unas 3 horas de aquí...

En el pequeño descanso de 15 minutos, Raquel Pérez sigue ejerciendo de peluquera oficial de todas las españolas. Esta vez le tocó el turno a María Montero y el peinado escogido para la ocasión fue una trenza al estilo Reina Amidala. 

Tras las clases audiovisuales de algunos alumnos nos dirigimos al comedor a recuperar energía para darlo todo en los bolos. El menú del comedor tampoco tiene ningún tipo de secretos para nosotros pues es el mismo de siempre... hombre es variado pero bueno ya nos aburre un poco... pero que le vamos a hacer...

Como bien explican Manuel y Quique hoy no tocaba playa porque aunque así fuese hubiesemos tenido un día muy muy nublado... no ha llovido y hace un bochorno horroroso... pero hoy nos daba un poco lo mismo ya que no nos iba a interrumpir nuestra actividad de la tarde... BOWLING...

Quién más o quién menos sabe cómo se las gastan los americanos... así que la bolera tenía que ser de las grandes con sus veintipico pistas de entre 5 o 6 jugadores por pista, con sus bolas de distintos tamaños, colores y pesos, su pantalla y teclado para los nombres y los resultados... y como no.... sus preciosos y comodísimos zapatos... Como ya os hemos hablado del calorazo que hace aquí os imagináis que nuestros chicos y nosotras también vamos en chanclas o sandalias todos los días... pues para ponernos esos zapatos tan higiénicos la mayoría tuvimos que comprar unos calcetines que te facilitaban en la misma bolera para que no se te pudriesen los pies... jajajajaja....
Los chicos se dividieron en los correspondientes grupos y se dispusieron a jugar a los bolos... las bolas normalmente tienen 3 agujeros para poder tirar correctamente (o al menos intentarlo, dependiendo de la puntería de cada uno) DESLIZANDO la bola por la pista (que es muy resbaladiza, como pudo comprobar Javier en sus propias carnes)... bueno pues nuestros chicos a pesar de haber visto veinte mil veces cómo debe jugarse a los bolos, ellos decidieron que iban a poner en práctica una nueva modalidad que podríamos llamar baloncesto-bolos... porque las bolas en lugar de deslizarse por las pistas caían de golpe en medio de la pista y por supuesto se iban para los lados sin derribar ni un solo bolo... Algunos como Ana Míguez (causante de que Javier se deslizase por la pista) y Javier tenían una guerra personal que consistía en ponerse nervioso justo antes de tirar para ver quien mantenía mejor la concentración...

Al terminar las partidas de bolos, nos topamos con un gentío al lado de una máquina típica de cualquier feria de esas que tienen como un gancho que tienes que mover hacia los lados para poder coger el objecto que más te guste... creo que más o menos lo hemos explicado correctamente... bueno pues allí estaban todos alrededor de la máquina mientras Javier intentaba en repetidísimas ocasiones coger algo con aquel gancho... hasta que después de 35 minutos intentandolo, con lo cual mentiendo monedas, consiguió algo... BIEN BIEN... UN PAQUETE DE GOMAS PARA EL PELO!!!!!!!!!!!!!!!! MUY BIEN!!!!!!!!!!!!!!!!

Una vez ya que todas las experiencias había sido vividas decidimos salir de la bolera y sentarnos a charlar en los bancos de fuera de la bolera... Sobre las 16:30 nos subimos de nuevo a los autobuses para irnos a la estación de autobuses... Cuando ya llevabamos como 10 minutos en el bus, un ruiseñor empezó a cantar algo así como: "La mano arriba... cintura sola... da media vuelta... danza kuduro" y miramos y era nuestro cantante profesional Javier que llevaba tan altos los cascos que no se había dado cuenta de que lo estaba oyendo todo el autobus... No me extrañaría que lloviese mañana...

HASTA MAÑANA